Honestidad Alemana
El alemán es un ser de extrañas costumbres. Y si no hay va unos cuántos ejemplos.
Un alemán no conoce el mal. No es que no haya mal en alemania. Supongo que habrá crimenes corrupción y cosas del mal de "alto standing". Pero yo hablo de mal cotidiano, de la 'malicia' cotidiana en la que los andaluces, sobre todo, estamos tan duchos.
Por ejemplo, el autobús. Se entra por cualquier puerta (ahí varias y tienes que abrirlas tú con un botón, ¡vago del conductor!) y el conductor se desentiende de los cobros y demás. El tema de comprar o no el billete queda a tu "conciencia" y a la disposición de la maquinita expendedora. Por lo visto, existe (eso dicen) una persona llamada revisor (que es como el monstruo del Lago Ness, todos dicen que existen pero nadie lo ha visto) cuya misión es endosarte 40 Euros y humillarte públicamente (esto es la parte que les asusta a los alemanes) si te pilla de extrangis. Bien, ahora pensemos como españoles: si este buen hombre y tú no coincidís durante al menos 13 o 14 días (el billete diario son 3 E) ¡la multa te empieza a salir rentable!. ¿Y la humillación pública? ¡Qué hable, ya ves tú! ¡Para el alemán que sé!
Pero los alemanes nunca piensa así. No se lo plantean siquiera. En algunas tiendas hay expositores en la calle sin vigilancia. Cuando la gente pasa por la calle, mira las cosas y, si quiere algo, ¡¡¡¡entra y paga!!! En Granada, a algún lumbreras que decidiera exportar el sistema vería como a la media hora ya no tenía ni expositor.
Y en el Mensa, ¡es el colmo! Los Mensa o comedores universitarios son de autoservicio. Y para empezar el aceite (de oliva) que le eches a la ensalada es gratis. Pues nada, nada, me traigo un garráfa y ¡ya tengo aceite para unos cuántos meses!. Lo mismo para servilletas, cubertería boles, etc (¿hay invitados en casa? pues nada pásate por el Mensa y roba el ajuar completo). Y como te cobran sólo por los platos que llevas, ¡se trata simplemente de una cuestión de equilibrismo! ¿Cúantas patatas te caben en un sólo bol? ¡Qué apostamos!
No digo que esté mal esta "bondad" innata pero siento que !les falta muuuucha imaginación!

pablo dijo
bueno, el tranvia aquí en BCN funciona igual que el autobus que tu has descrito: entras por donde quieres, abriendo tu mismo la puerta, y una vez dentro, si quieres, validas el billete en una maquina. Por lo que veo, casi todo el mundo lo valida, aunque de todo hay.
Tambien he intentado hacer cuentas para ver si me sale el billete rentable.... hehehe.
Los comedores funcionan tambien así aquí.jejej. Pero gente mala hay en todas partes: cuidado y suerte.
30 Septiembre 2005 | 11:45 PM